Saltar al contenido

Cómo hablar de sexo con adolescente: guía básica para que tu hijo te escuche

¿Cómo empezar a hablar de sexo con un adolescente?

Hablar sobre sexo no es sencillo entre dos adultos o siendo pareja, mucho menos con los jóvenes; sin embargo, esta conversación es necesaria, sobre todo en estos tiempos donde tienen demasiada información disponible que deben saber procesar y usar.

Como se ha comprobado, los adolescentes que hablan sobre sexualidad con sus padres posponen el sexo hasta sentirse más seguros sobre sí mismos y los métodos anticonceptivos que deben usar.

El momento más difícil es el comienzo, ese primer paso que, por lo general, se presenta después de una situación especial.

¿Cuándo debería comenzar a hablar con mi hijo/a sobre el sexo y las relaciones?

Es de mucha utilidad tener a mano guías sexuales que te orienten un poco sobre el proceso y crear un clima de confianza, sabiendo que pueden contar con sus padres para hablar de este y cualquier otro tema que les importe. El momento adecuado es diferente para cada quien porque cada persona tiene necesidades e inquietudes distintas, y lo más importante al fin y al cabo es estar siempre disponible.

¿Cuándo empezar a ahbalar de sexo a tus hijos?

Consejos

Además de la disponibilidad y de evitar las exageraciones y mentiras, hay otros puntos que tener en cuenta y que serán de mucha utilidad para que as conversaciones no se vuelvan incómodas y por tanto absurdas.

Recuerda que una conversación fluida en un ambiente distendido puede propiciar una mayor confianza, y por ende una mayor responsabilidad.

  • Ser pacientes y abordar los temas 1 a la vez dosificando la información para no abrumarlos.
  • Hacer preguntas para saber cuánto saben del tema en cuestión y al final para saber que comprendieron y conocer su propia opinión al respecto.
  • Escuchar atentamente sus comentarios.

Hablar de sexo con tu hijo sin incomodarle

  • Incluir en las conversaciones los valores fundamentales de respeto, consideración, responsabilidad, etc.
  • Conversar sobre el tema de manera natural, sin forzarlo y adaptar el lenguaje a la edad y nivel de comprensión del joven.
  • Evitar las mentiras y la intención de amenaza o susto para que no tengan relaciones sexuales.

Relaciones saludables

Todas las relaciones saludables comienzan con la confianza en uno mismo y en las personas que nos rodean. Los jóvenes deben saber que no les criticas ni juzgas y que quieres su mayor bien, así hablarán contigo para consultar sobre situaciones que puedan presentarse como potencialmente tóxicas o dañinas y que presenten síntomas como:

  • Abuso de alcohol o drogas.
  • Temor cuando está cerca de la pareja.
  • Pérdida de interés en la escuela o en las actividades que antes disfrutaba.
  • Moretones, rasguños u otras lesiones sospechosas.

¿Cómo hablar de las relaciones con tus hijos?

Los jóvenes debe saber que son valiosos como personas y que también es necesario poner límites a situaciones de abuso. Para ello, ayuda que los padres tengan control sobre los adolescentes que frecuentan, los adultos que les rodean, dónde van y qué hacen allí, incluso en las redes sociales.

Ventajas de hablar del sexo con adolescentes

Las mayores ventajas que se obtienen de hablar sobre sexo con los adolescentes es que se les provee de información que evitará el riesgo de ETS y los embarazos no deseados. Además de que tendrán relaciones más sanas en todos los aspectos, consigo mismos y con sus compañeros sexuales.

¿Qué preguntas se suelen hacer los adolescentes?

Son muchas y muy variadas y dependen de la edad, del entorno, del género, pero entre otras pueden hacer estas preguntas:

Qué preguntar a tu hijo para iniciar luna conversación sobre sexo

  • ¿Cuándo vendrá la menstruación?
  • ¿Por qué tengo estos cambios en el cuerpo?
  • ¿Debo sentirme a gusto con los cambios en mi cuerpo?
  • ¿Cuánto me crecerá el pene y cuán grande sera?
  • ¿Puedo tener relaciones sin protección?
  • ¿La primera vez me puedo quedar embarazada?

No debes tener todas las respuestas, ni saberlo todo para hablar con tu hijo; en estos casos, debes ser más honesto aun y decirle que buscaras una respuesta a su inquietud, hacerlo y seguir conversando.